miércoles, 22 de septiembre de 2010

70%


Montones de partículas de vapor de agua enamoradas paseándose por mis poros, entrando por mis mucosas, llegando a mis bronquios, logrando enamorarme a mi también.
El vapor pausado que se emana, logro detenerlo con la mirada, como sonoro Dub dando vueltas intrincadas, como la anatomía de tu oído. Surcando el palpito que marcan tus latidos sobre la piel, mi olor a chivo ya no se nota, ni mi cara de dormido, porque estoy entrando en ese estado de nerviosismo patente que nos asusta tanto.
Cuando la madera y el metal comenzaron a marcar el ritmo, entraron al compás y la melodía continuó. Y así fue, estuve tratado de hacer que no, leyendo literatura de otra época, pero acabo de darme cuenta que tengo la cabeza partida al medio y abierta como un libro, se me caen las ideas como hojas;
Hasta sabía que mi cabeza era frágil ante este tipo de cosas y que corría el riesgo que me caiga la ficha. Simplemente la cabeza atravesada por un metal filoso de tristeza, que cuando abra los ojos se expandan con el frío y se dilaten con calor.

lunes, 23 de agosto de 2010

de coimas y gualichos


Palo santo y canela, y cuantos gualichos puedan hacerse en la misma noche.
Siempre, las coimas mundanas, te saturan con tanta intolerancia y ahí es cuando buscas colocarte con una buena nota; como para que la huelan, mega presencial, a kilómetros de distancia.
Te quema la cara, el sudor es excesivo. Ponerte a pensar en esta larga caída libre cambia varios panoramas situacionales.
Si esa primera fila de nubes fuera tan arrebatantemente fría como las otras, mi pudor lo hubiera preferido dejar en el espacio.
Esto se puso candente de verdad, y con facilidad tomó cierta velocidad. Con lo fugaces que son los sueños, intimo horas como si me fuera indispensable recordar cada pedacito de lujo.
Lo sé, me esperan huracanes, un par de tifones y tiempos de sudestada, todo junto al tocar el primer horizonte. Igual, es bueno estar llegando a la tierra y no saber donde uno va a parar. De eso se trata, libertad. De cambiar mi forma de pensar cuantas veces quiera, y hacer lo que quiera mientras voy cayendo indefectiblemente en esto de enamorarse.

domingo, 15 de agosto de 2010

Agosto por la mitad


Fue una semana difícil para todos, difícil por empezar a contar, de una o cierta forma, hubo: pérdidas, hechos, celebraciones, estrenos y unas cuantas cosas dentro de mí. Si, me envuelvo en la frazada de la satisfacción al saber que termina esta semana, y te juro, me lo plantee más de una vez.
Te dije todo lo que siento, y aun así lo siento una cagada, podríamos dejar los crímenes, los ilícitos, el narcotráfico y todo tipo de ilegalidades de lado.
De una buena vez, creo necesitar que termine esta semana, como para darle más tiempo a la vida. Estoy como… entre cortar o no lo que planté, y tengo tantas ganas de verte.
Creo que nunca esta sensación se precipitó tanto, el clima viciado nos condicionó a todos, y cada vez los noto mas y mas predispuestos. Estamos separados por tanta sociedad, que aunque siga mezclando los negocios y el placer, linda forma de aprender es el amor.

viernes, 21 de mayo de 2010


Es ese momento que uno deja atrás, y el paso no es más seguro.
Ese momento en que uno no puede marcar un ritmo, ni hablar de rumbos…
Son los pies que se sienten atérmicos, sabiendo que descalzo te sentís inseguro, más la convicción del más obvio. Te ves bien, olés bien y podés asegurar las mentiras centenarias.
Vi mil rayos caer sobre la tierra, y la vi aguantárselos uno tras otro. El cielo parecía realmente enojado como si estuviera llevando a cabo su venganza.
No había seguridad alguna arriba del bus.
Con una tormenta de tal magnitud estaban nuestros destinos atados en alguno de esos relámpagos fogosos. Admirando la casualidad del momento en que nos encontró la tempestad, tan indefensos, tan a merced de ella… y el vacío de la ruta. Me quedo callado, busco el silencio de los que me acompañan. Quieto, con la mirada fija al este, aprovecho a sacar conclusiones, afirmando en voz alta, que fue uno de los veranos más húmedos de mi vida.

miércoles, 19 de mayo de 2010




Ayer hice cosas que nos hago todos los días.
Desde temprano instintivamente me uní con otros hombres, jugué un picadito, y a la tarde protesté contra la violencia burócrata-policial que reside en mi barrio.
Así, transcurrió el día, repentinamente, hasta que hable con vos.
Fue, cuando toditas mis mañas se sintieron a gusto para salir, cuando mi atención se focalizo en tu mirada, en tus manos, y en las cosas que me decías;
Como si estuvieras esperando algo, mis agotadas percepciones crecieron, se llenaron, y volvieron a menguar.
Las ideas me brotaron mezcladas y la hora que compartimos se pasó.
Hoy tengo: unas valiosísimas horas de sueño, tus labios imperativos en mi cabeza y una receta deliciosa esperándote.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La cocina llena de humo


Hace cuatro años que no me viene, y me pregunto: ¿estaré embarazado de un gigante?
Alucinar con los síntomas de la tierra,
sentir que abre puertas para que el viento circule y dé paso al recuerdo erosionado.
El polvo de ladrillo que se pega a la ropa y lo minúsculo que me siento;
quizás por la altura, quizás por lo ajeno, pero es latente la sensación de estar planeando.
Yo sé muy bien que esto no me tendría que estar pasando a mí, por puro razonamiento lógico de la naturaleza,
y porque mi cuerpo no está preparado para albergar algo de tales dimensiones.
Igual, las fechas cierran, y los antojos no tardan en hacerse notar.
Genero emputecimiento y me vuelvo impotente al no encontrar un lugar en Buenos Aires
que haga un caldero con tóxicas empanadas fritas en grasa.
Y me hace odiar mi ciudad que me trata de convencer de que lo que me venden tiene sabor
¿¡no te das cuenta que lo que tengo es un antojo!?
Por lo que a él concierne, sé muy bien que me tomará por las quijadas y me sacudirá la cara,
aceptándome con su mirada imponente, sabiendo que no soy un farsante ni un bandido.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

venï mi amor


Te encuentro entusiasta, Me vuelvo a encontrar atónito.
Falta que se corte la luz, de un instante a otro vuelva, y estés parada justo aquí.
Me vendría tan bien una ducha, una escena siniestra, o una de esas situaciones pausadas y paranormales que me señalas casi subrayadas, como por lo menos para continuar. Despojándome de todo lo hermoso y naturalmente inspirador que sos, concluyo:
¡Basta de subjetividad en ingles! Me estoy derritiendo por lo que producís y pierdo si busco palabras para explicártelo.
¿Cómo hablamos lo que no se habla? Vos sabes, yo lo sé, y ahí coincide el tacto.No importa cuantas caras refleje, ni temas de conversación queden por hablar. Todo mañana será nuevo e inconcluso, volveremos a reincidir, con incógnitas y balbuceos. Y así una vez más trataré de ponerte contra la misma pared.