viernes, 8 de octubre de 2010


Desarrollé dos nuevos sentidos, la diversidad y el imaginario.
Reacciono mágico y vestibular, con todos mis receptores de estimulo adecuado, periféricamente acomodados, entorno al desplazamiento de tu cuerpo.
Quise sobrepasar el momento de la manera más dulce y meditante, pero él estaba entrometiéndose. Y así fue como vi quien hacia tu trabajo. Mantenía la misma paciencia metódica infringiendo el tiempo y mi espacio.
Durante la preparación sacó medidas tuyas y del envase.
Casi logro ver en sus ojos la inmunda carcajada, y le pagaste por enterrarte.
Retocó los cables, como si el maquillaje ya estuviera listo, y solo los volados perimetrales quedaran por acomodar.
Creyéndose un ángel, tomó el control remoto, apuntó al cielo y el aire lo condicionó a temperatura ideal para conservar este ritual al infinito.
El escupitajo lo entendí, lo que no, fue para qué. Desplomándome como un saco de mala onda, desfondándome para afiliar más almas a mover el cuerpo sin demonios.

jueves, 30 de septiembre de 2010

trocando buses


Olores, la importancia del olfato en una oración repetida.
Un par de veces, sin querer, huelo mi aliento; creo que por desagradable que se siente el echo de que se esnifen el perfume imitación a mi lado, como si fuera yo el culpable de tanta repulsión, a veces la casualidad no abre el paso.
El mundo, la ciencia, y vos. Simplezas tan vertiginosas me conmueven, como rutas que anduviste o que anduvimos, y saber de tu carácter hace que este bondi no se me pase. Se suelen escabullir, no abrir la puerta, o tardar. Y por moustrosos y torpes que parezcan, éste, no se me pasa.
Bardié el “cel” por una canción frutal, trozos de conversación y mas apatía. Estoy tan vinculado como enculado y me pregunto por la desventaja de que me enganches siempre luchando con un cigarrillo.
Comienza a sonar Chichi Peralta, estratégicamente cedo el asiento y me acomodo cerca del motor, viajar en el fondo con vos me es increíble y siento que ya me podría bajar, aunque esta puerta tendría que abrirse donde pueda leer tu mirada.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

70%


Montones de partículas de vapor de agua enamoradas paseándose por mis poros, entrando por mis mucosas, llegando a mis bronquios, logrando enamorarme a mi también.
El vapor pausado que se emana, logro detenerlo con la mirada, como sonoro Dub dando vueltas intrincadas, como la anatomía de tu oído. Surcando el palpito que marcan tus latidos sobre la piel, mi olor a chivo ya no se nota, ni mi cara de dormido, porque estoy entrando en ese estado de nerviosismo patente que nos asusta tanto.
Cuando la madera y el metal comenzaron a marcar el ritmo, entraron al compás y la melodía continuó. Y así fue, estuve tratado de hacer que no, leyendo literatura de otra época, pero acabo de darme cuenta que tengo la cabeza partida al medio y abierta como un libro, se me caen las ideas como hojas;
Hasta sabía que mi cabeza era frágil ante este tipo de cosas y que corría el riesgo que me caiga la ficha. Simplemente la cabeza atravesada por un metal filoso de tristeza, que cuando abra los ojos se expandan con el frío y se dilaten con calor.

lunes, 23 de agosto de 2010

de coimas y gualichos


Palo santo y canela, y cuantos gualichos puedan hacerse en la misma noche.
Siempre, las coimas mundanas, te saturan con tanta intolerancia y ahí es cuando buscas colocarte con una buena nota; como para que la huelan, mega presencial, a kilómetros de distancia.
Te quema la cara, el sudor es excesivo. Ponerte a pensar en esta larga caída libre cambia varios panoramas situacionales.
Si esa primera fila de nubes fuera tan arrebatantemente fría como las otras, mi pudor lo hubiera preferido dejar en el espacio.
Esto se puso candente de verdad, y con facilidad tomó cierta velocidad. Con lo fugaces que son los sueños, intimo horas como si me fuera indispensable recordar cada pedacito de lujo.
Lo sé, me esperan huracanes, un par de tifones y tiempos de sudestada, todo junto al tocar el primer horizonte. Igual, es bueno estar llegando a la tierra y no saber donde uno va a parar. De eso se trata, libertad. De cambiar mi forma de pensar cuantas veces quiera, y hacer lo que quiera mientras voy cayendo indefectiblemente en esto de enamorarse.

domingo, 15 de agosto de 2010

Agosto por la mitad


Fue una semana difícil para todos, difícil por empezar a contar, de una o cierta forma, hubo: pérdidas, hechos, celebraciones, estrenos y unas cuantas cosas dentro de mí. Si, me envuelvo en la frazada de la satisfacción al saber que termina esta semana, y te juro, me lo plantee más de una vez.
Te dije todo lo que siento, y aun así lo siento una cagada, podríamos dejar los crímenes, los ilícitos, el narcotráfico y todo tipo de ilegalidades de lado.
De una buena vez, creo necesitar que termine esta semana, como para darle más tiempo a la vida. Estoy como… entre cortar o no lo que planté, y tengo tantas ganas de verte.
Creo que nunca esta sensación se precipitó tanto, el clima viciado nos condicionó a todos, y cada vez los noto mas y mas predispuestos. Estamos separados por tanta sociedad, que aunque siga mezclando los negocios y el placer, linda forma de aprender es el amor.

viernes, 21 de mayo de 2010


Es ese momento que uno deja atrás, y el paso no es más seguro.
Ese momento en que uno no puede marcar un ritmo, ni hablar de rumbos…
Son los pies que se sienten atérmicos, sabiendo que descalzo te sentís inseguro, más la convicción del más obvio. Te ves bien, olés bien y podés asegurar las mentiras centenarias.
Vi mil rayos caer sobre la tierra, y la vi aguantárselos uno tras otro. El cielo parecía realmente enojado como si estuviera llevando a cabo su venganza.
No había seguridad alguna arriba del bus.
Con una tormenta de tal magnitud estaban nuestros destinos atados en alguno de esos relámpagos fogosos. Admirando la casualidad del momento en que nos encontró la tempestad, tan indefensos, tan a merced de ella… y el vacío de la ruta. Me quedo callado, busco el silencio de los que me acompañan. Quieto, con la mirada fija al este, aprovecho a sacar conclusiones, afirmando en voz alta, que fue uno de los veranos más húmedos de mi vida.

miércoles, 19 de mayo de 2010




Ayer hice cosas que nos hago todos los días.
Desde temprano instintivamente me uní con otros hombres, jugué un picadito, y a la tarde protesté contra la violencia burócrata-policial que reside en mi barrio.
Así, transcurrió el día, repentinamente, hasta que hable con vos.
Fue, cuando toditas mis mañas se sintieron a gusto para salir, cuando mi atención se focalizo en tu mirada, en tus manos, y en las cosas que me decías;
Como si estuvieras esperando algo, mis agotadas percepciones crecieron, se llenaron, y volvieron a menguar.
Las ideas me brotaron mezcladas y la hora que compartimos se pasó.
Hoy tengo: unas valiosísimas horas de sueño, tus labios imperativos en mi cabeza y una receta deliciosa esperándote.